Rapaces de la Sierra de Albarracín y otras aves de interés

Carlos de Prada, naturalista, Premio Global 500 de la ONU, Premio Nacional de Medio Ambiente, periodista de radio, prensa y televisión, escritor, conferenciante y gran conocedor y amante de estos parajes, nos ha dedicado este artículo sobre la diversidad ornítologica de nuestra Sierra.

Es un lujo contar con colaboraciones como la suya en este modesto blog y quiero empezar este post por agradecerselo públicamente.

INTRODUCCIÓN: EL ENTORNO

Estas sierras del oeste turolense, que se continúan por vastas zonas de las vecinas provincias de Guadalajara y Cuenca, constituyen sin duda uno de los paisajes de más fuerte personalidad de la geografía española.
Noguera, en el mismísimo corazón de esta zona montañosa, es un lugar estratégico para iniciarse en el conocimiento de la Naturaleza de esta comarca.
A grandes rasgos, una de las notas más características del paisaje de la zona son las llamadas “muelas”, macizos rocosos amesetados en la parte superior y frecuentemente con accidentados bordes, como puede ser la Muela de San Juan, cerca de Griegos. Otro son los cañones, gargantas y desfiladeros, que labran ríos como el Guadalaviar. Y ,por supuesto, los extensos bosques , sobre todo de pino silvestre, que abarcan decenas de miles de hectáreas de masa continua.
Este entorno privilegiado es hogar de numerosas aves , sin duda, uno de los grupos faunísticos que por su relativa facilidad de observación más atraen el interés de los aficionados a la Naturaleza. Y precisamente son las características de los hábitats antes descritos los que explican que en la zona abunden unos tipos de aves y otros escaseen o estén ausentes. Ya que las aves, como en conjunto todas las especies no pueden entenderse sino en conexión con los ecosistemas donde se encuentran y que explican sus diferentes adaptaciones.

LAS AVES RAPACES

Dentro de las aves, las aves de presa despiertan acaso la mayor atención por parte de muchos aficionados a la observación de la Naturaleza. Y la zona es especialmente rica en ellas, tanto en rapaces rupícolas, esto es, aquellas que se reproducen en cantiles rocosos, como en las forestales. En los farallones de la zona crían aves carroñeras como el buitre leonado (Gyps fulvus) , que con sus, en ocasiones, cerca de tres metros de envergadura alar, nos maravilla con su majestuoso vuelo. Otro buitre más pequeño ocupa algunos precipicios de la zona: el alimoche (Neophron pernopterus), que, a diferencia del anterior que es dominantemente sedentario -y por lo tanto nos regala su presencia todo el año-, es migrador ,ausentándose durante la estación fría ( durante la cual permanece en el continente africano).

Tampoco es raro contemplar la silueta de la que Félix Rodríguez de la Fuente llamase “la reina de las aves”: el Águila real (Aquila crysaetos) o del que el mismo naturalista denominase como “el príncipe de los pájaros” : el Halcón peregrino (Falco peregrinus). Y si aves como estas reinan por el día, otros seres, que nosotros podríamos definir como los “señores alados de la noche” lo hacen cuando los cielos se pintan de estrellas. Entre ellos domina el llamado “Gran Duque” , el Buho real (Bubo bubo) que desde su “castillo” rocoso se cobra como forzado tributo la vida de algunos de sus “vasallos” o presas. Pero, como dijimos, no hay solo rapaces rupícolas en la zona, también hay otras forestales y así, entre las nocturnas, es frecuente escuchar otras como el Cárabo (Strix aluco) , el Buho chico (Asio otus) o, durante la estación cálida, el pequeño Autillo (Otus scops). Por seguir citando otras especies, al margen del hábitat en el que las encontremos, podemos citar, por ejemplo, otras rapaces que podemos topar más cerca de los pueblos, como el simpático Mochuelo (Athene noctua) o como la misteriosa Lechuza común (Tyto alba) que puede reproducirse dentro de los cascos urbanos.

Entre las rapaces forestales diurnas el soberbio Azor (Accipiter gentilis) y su primo menor el Gavilán (Accipiter nisus), son acaso las mejor adaptadas a estos cerrados entornos de la espesura, como evidencian sus cortas alas y largas colas, que les dotan de gran capacidad de maniobra bajo las copas de los árboles. La visión fugaz de estas aves en la fronda es sin duda una de las mejores recompensas que el amante de la Naturaleza puede obtener en un paseo bajo el dosel forestal. En primavera y verano tampoco será extraño observar las evoluciones de la cantarina Águila calzada (Hieraaetus pennatus), de la preciosa Águila culebrera (Circaetus gallicus), o del Alcotán (Falco subbuteo). Y ,en toda época, escuchar los “maullidos” del Ratonero (Buteo buteo).

OTRAS AVES DE INTERÉS

Obviamente, el mundo ornítico no es solo el de las aves rapaces. Y así, como no, en los troncos de los árboles, no será extraño observar aves como los pájaros carpinteros (entre ellos los pitos reales (Picus viridis) y los picos picapinos (Dendrocopos major). O una especie más o menos afín a estos taladradores de madera: el singular Torcecuello (Jinx torquilla).

Y ,en fin, toda consabida cohorte de pajarillos forestales como los páridos (Herrerillo común y capuchino, Carbonero común y garrapinos,…), trepadores, agateadores, alcaudones, oropéndolas, y demás. Mención especial merece un pájaro cuyo curioso pico es inmejorable para abrir piñones: el Piquituerto. Entre los córvidos, en la zona podemos encontrarnos a la ubicua Urraca, a la Chova piquirroja –muy frecuente en los roquedos- , a la Grajilla, a la Corneja negra o al Cuervo. Y, en fin, ya que en el presente texto no podemos extendernos mucho y el de los pájaros es todo un “Universo” en sí mismo, abreviaremos haciendo un rápido listado de algunas de las aves que han sido vistas en la zona, en sus diversos hábitats, en época de cría: Chotacabras gris, Vencejo común y real, Martín pescador, Abejaruco, Abubilla, Avión común y roquero, Golondrina común, Terrera común, cogujadas comunes y montesinas, Totovía, Alondra común, Perdiz, Codorniz, palomas bravías, zuritas y torcaces, Tórtola común, Críalo, Cuco, Lavandera blanca, boyera, y cascadeña, Chochín, Acentor común, Petirrojo, Ruiseñor común, Colirrojo tizón y real, Tarabilla común, Collalba gris, rubia, y negra, Roquero rojo y solitario, Mirlo común, Zorzal charlo, Zarcero común, currucas rabilargas, carrasqueñas, zarceras, mosquiteras o capirotadas, mosquiteros papialbos y comunes, reyezuelos listados o sencillos, papamoscas grises y cerrojillos, mitos, Estornino común, gorriones comunes, molineros y chillones, Pinzón vulgar, Verdecillo, Verderón común y serrano, jilguero,… y ,en fin, tantas aves y de tantas clases, unas más sobrias, otras más llamativas, unas de unos colores otras de otros, unas con unos tamaños y otras con otros, unas con unas costumbres y otras con otras, con unos o con otros cantos y voces,…

Tantas aves y con tales características que, sin duda, explican la pasión de todos aquellos que ,como el que esto escribe, han sido picados por el veneno de la ornitología. Es un mundo apasionante éste donde, de alguna manera, aunque acaso con otro sentido, se obedece ese consejo bíblico de “mirad las aves del cielo”. Y sin duda esta del montañoso oeste turolense es una muy buena zona para ,provistos de prismáticos o telescopio o a simple vista, seguir las evoluciones de este interesantísimo grupo de animales. Y, haciéndolo, ejercitarnos en una de las mas agradecidas formas de entrar en comunión con la Naturaleza y sus secretos.

ACERCA DEL AUTOR

Su contribución a la creación de una conciencia ecológica en España ha sido especialmente relevante. Ha merecido numerosos reconocimientos destacando el Premio Global 500 de las Naciones Unidas o el Premio Nacional de Medio Ambiente (1997).

Ha colaborado en “El Primero de la Mañana” (1988-92) de Antena 3 de Radio, así como “Primera Hora” y “La Mañana” de la Cope (1992-98). Dejando a un lado sus colaboraciones en televisión (TVE, Antena 3 Televisión, Vía Digital, etc.) ha desarrollado una amplia labor en prensa escrita, tanto de información general como especializada (Diario 16, Epoca, ABC, Interviú, Estrella Digital, Integral, Vida Silvestre, etc). Actualmente es columnista de El Mundo y colaborador de la Libertad Digital. Es autor de libros como “Tierra Quemada” (Temas de Hoy, 1995), “Manual de la Fauna de España y Europa” (Fonat, 1992) y “Los Cisnes de Urd” (Parteluz, 1997).

Gracias, Carlos. Es un lujo poder contar con tu colaboración en este modesto BloG.

Nota

Carlos no es responsable de la selección de los hiperenlaces que han sido introducidos por los editores de NogueraNaturalmente.

Anuncios

Un pensamiento en “Rapaces de la Sierra de Albarracín y otras aves de interés

  1. Buenísimo censo de aves de la sierra, ha sido un deleite leer el artículo. Puedo decir que he visto a muchos de los nombrados muy de cerca, pero compruebo que aun me quedan muchos de ellos por ver. Seguiremos buscando.Enhorabuena por el blogSaludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s